Introducción

La sociedad y el Estado mexicano, a lo largo de la historia, han asumido una cultura que abona a la desigualdad entre mujeres y hombres en todos los ámbitos de la vida y en especial en lo que se refiere a la participación de las mujeres en los asuntos públicos, no sólo en la toma de decisiones, sino en la asunción de cargos de dirección y representación popular. Ha prevalecido la “convicción” de dotar de roles diferentes a hombres y mujeres, bajo una cultura patriarcal que menosprecia a todo lo que significa femenino.

Tenemos deuda histórica de revertir la situación de exclusión, discriminación y violencia hacia las mujeres, particularmente por su participación política, marcada-condicionada por factores, ideas y costumbres seguidas a lo largo de décadas, de tal manera que su participación es mucho menor y muy frecuentemente no es respetada.

Partimos de que la violencia política hacia las mujeres por razones de género es una realidad en México, aun cuando se cuente con un soporte y andamiaje jurídico para evitarla y sancionarla. La participación de las mujeres en asuntos políticos, particularmente en los procesos electorales, aún enfrenta limitaciones y obstáculos diversos para el ejercicio pleno de sus derechos humanos, entre ellos, los políticos.

Considerando la importancia del proceso electoral 2020-2021 por la cantidad de puestos de elección que habrán de renovarse: Congreso Federal (500 diputaciones); 15 gubernaturas; Congresos Locales y 1,024 autoridades municipales de 30 entidades federativas, Equipo Pueblo,  se ha propuesto contribuir a la transparencia, legalidad, certeza y objetividad del proceso electoral y sus resultados particularmente en lo referido a las condiciones de libre participación política de las mujeres, para hacer valer la Ley en materia de paridad, pero sobre todo para denunciar e inhibir cualquier acto de violencia política dirigido a ellas.

DECA, Equipo Pueblo, en convenio con organizaciones de la sociedad civil de seis entidades del país, se ha propuesto contribuir -en este proceso electoral 2020-2021- para que se generen condiciones de igualdad y equidad, que  disminuyan  la violencia política hacia las mujeres por razones de género y con ello fomentar-ampliar su participación política en ese y otros espacio de la vida pública.

Con la observación electoral en este proceso, se pretende brindar elementos de reflexión y denuncia sobre las situaciones de violencia de género en las tres etapas del proceso electoral: Previo a las elecciones, en  la propia jornada electoral y posterior, considerando los resultados del proceso, incluyendo como fueron procesados los casos de violencia ocurridos.

Debido a la situación de pandemia de COVID-19 en el país –así como a nivel mundial-, nos decidimos a integrar una Plataforma virtual –como un recurso estratégico- que irá dando cuenta del proceso, así como las vicisitudes, dificultades y hechos de violencia política hacia las mujeres por su participación política en las presentes elecciones.